El escenario político en Corrientes se encuentra en ebullición, con diversos actores enfrentando desafíos que podrían redefinir el panorama electoral de la provincia.
Internas interminables en el PJ correntino
El Partido Justicialista (PJ) de Corrientes atraviesa una crisis interna marcada por la falta de liderazgo y candidatos con proyección electoral sólida. A pesar de que se han programado elecciones internas para el 9 de marzo de 2025, las disputas internas y la ausencia de figuras convocantes mantienen al partido en una situación de estancamiento.
Libertarios con pasado peronista
En paralelo, el crecimiento de los libertarios en la provincia ha generado controversia debido al pasado político de algunos de sus referentes. Lisandro Almirón, actual diputado nacional por La Libertad Avanza, ha transitado por diversas fuerzas políticas, incluyendo el peronismo y el Partido Nuevo, antes de alinearse con el movimiento libertario. Esta trayectoria ha suscitado críticas sobre la coherencia ideológica dentro del espacio.
El gobierno de Milei busca ampliar su red política
En el ámbito nacional, la administración de Javier Milei ha comenzado a explorar alianzas estratégicas en el interior del país. En Corrientes, ha coqueteado con figuras como “Camau” Espínola y “Peteco” Vischi, dejando entrever su intención de captar dirigentes con proyección en la región. En eso están enfocados Karina Milei y Santiago Caputo, midiendo a figuras con posibilidades electorales, como es el caso de Espínola y Vischi; esto en sintonía a la estrategia empleada en Buenos Aires con Diego Valenzuela, que dió el salto a LLA abandonando el Pro.
Desafíos en el oficialismo provincial
En el oficialismo, el intendente de la capital, Eduardo Tassano, enfrenta cuestionamientos sobre su capacidad para liderar futuras contiendas electorales, con críticas que apuntan a su edad y a una supuesta falta de dinamismo en su gestión. Por otro lado, el gobernador Gustavo Valdés impulsa la figura de su hermano, Juan Pablo Valdés, como posible sucesor. Sin embargo, sectores internos del partido expresan dudas sobre la preparación y experiencia de Juan Pablo para asumir responsabilidades de mayor envergadura.
Este complejo entramado político anticipa un año de intensas negociaciones y realineamientos en Corrientes, donde las decisiones que se tomen en los próximos meses serán determinantes para el futuro político de la provincia.